El problema de entender la libertad de expresión como un derecho constitucional y no como un derecho fundamental, nos está llevando de vuelta a La Inquisición, a aquellos tiempos donde levantarse aún pacíficamente con un pensamiento distinto al ejecutivo, era motivo de pena capital.

La diferencia entre unos y otros derechos, radica en que en los primeros, debe ser un texto constitucional el que los conceda, mientras que, en los segundos, estos, son intrínsecos a la naturaleza humana. Así pues, tal y como nos los han concedido, nos los pueden quitar.

Willy Toledo entre ellos atacan una carpa de VOX
Willy Toledo entre ellos atacan una carpa de VOX

Es por ello que suceden episodios como el sufrido por VOX , en el cual, el establecimiento legal y legítimo de una carpa informativa en la vía pública por parte de Vox, tuvo que ser custodiado por la policía para evitar que un colectivo denominado para sí “antifascista” – entre cuyos miembros se encontraba el actor Willy Toledo- arremetiese contra dicha labor pacíficamente divulgativa.

Carpa informativa en la vía pública por parte de Vox

Es curioso como aquellos que se levantan como antifascistas, se encuentran hoy entre colectivos de este tipo y forman el gobierno nacional con el enorme propósito de perpetrar el pensamiento único. El elemento más definitorio del fascismo desde El Duxe italiano.

Por Abián

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