cómo se drogan los animales

Siempre existe el debate sobre las drogas en las personas, pero es algo natural en los animales que se drogan de forma voluntaria en la naturaleza.

Las drogas se consumen desde la prehistoria, siendo incluso legales algunas de ellas en la actualidad. Vamos a ver algunos casos de animales que se drogan y el enlace al libro (corto pero con multitud de datos y casos) donde poder adquirirlo.

En los antiguos fumaderos de opio y veían a los gatos y a las ratas empinados sobre las patas traseras para oler el humo que exhalaban los que estaban fumando y que cuando tardaban en volver a oler ese humo mostraban algo parecido a un síndrome de abstinencia.


los experimentos que se han hecho con arañas a las que se da de comer moscas inyectadas con LSD (y que después hacen unas telarañas muy elaboradas y con tramas de tipo arabesco), o con cocaína (y hacen unas telarañas con una trama angulosa y amplios espacios vacíos), o con hachís (y tejen unas telas completas y funcionales, aunque con lagunas)

Elefantes que buscan frutos que fermentan y producen alcohol, y que los elefantes consumen en tan gran cantidad que acaban cayendo al suelo borrachos
los gatos comen una hierba que les excitaba sexualmente y que les producía visiones, pues veían e intentaban cazar cosas que no exitían y que sin duda estaban viendo, a juzgar por sus movimientos

Cómo se drogan los animales de forma voluntaria
Cómo se drogan los animales de forma voluntaria


Renos que comen amanita muscaria (uno de los hongos alucinógeno que más ha consumido el ser humano desde la prehistoria), que les hace agitar las patas traseras y retorcer la cabeza
Cabras que afrontan riesgos para conseguir las plantas tóxicas que persiguen. O que consumen bayas de café (en Etiopía), que es excitante.

O las de Yemen, que comen cach que tiene efectos similares a la cocaína que también consume la población de la zona, seguramente tras observar a los animales. Es tradición en las bodas que los hombres se reúnan y tomen esa planta. También es útil para los trabajadores, porque se ponen eufóricos y les quita el hambre, por lo que trabajan más y ahorran en comida.


También se embriagan las palomas rosa de isla Mauricio con otros frutos. Y se ha observado que los gorriones, después de comer semillas de cáñamo, cantan más y tienen más actividad sexual.
Unos mandriles machos que toman una raíz que han visto buscar a los jabalíes, y que esperan de una a dos horas hasta que les hace efecto para lanzarse a pelear por las hembras. Esto supone que tienen una conciencia previsora, que planean o premeditan, un grado alto de conciencia, parece.

También se conocen hormigas que crían larvas de otros insectos porque segregan alcohol. Y si hay peligro en el hormiguero salvan antes a las larvas de esos insectos que a las propias larvas de las hormigas.

Las moscas buscan la amanita y tras succionar de ella quedan inmóviles y patas arriba, lo que el observador humano interpreta como muertas por intoxicación (de ahí el nombre). Pero realmente no están muertas. Están drogadas. Y este comportamiento no es accidental, pues las moscas vuelven una y otra vez a la amanita, y siempre lo han hecho. Se embriagan con toda intención. Los sapos lo saben y se quedan junto al hongo a la espera de esas moscas fáciles de cazar.

Por Abián

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies