Este escudo de armas consta de dos elementos: escudo y timbre

El emblema de la Generalitat se constituye con la heráldica del Rey Pérez el Ceremonias, representativa del histórico Reino de Valencia. Este escudo de armas consta de dos elementos: escudo y timbre. El escudo, inclinado hacia la derecha, es de oro con cuatro palos de gules.

El timbre esta compuesto por un yelmo de plata coronado, un mantelete en azul con una cruz paté curvilinea fijada con una punta aguzada de plata y forrado de gules, y por cimera, un dragón naciente de oro, alado, lenguado de gules y dentado de plata.

Este emblema se convertiría en los años ochenta en el símbolo que forma parte de la identidad corporativa de la Generalitat, imagen con la que hoy día todos los ciudadanos reconocemos e identificamos a esta institución.

PALAU DE LA GENERALITAT:

El Palau, monumento por excelencia del centro histórico de la ciudad de Valencia, tiene sus orígenes en el siglo XV, para alcanzar su fisonomía definitiva en el siglo XX: es el resultado de un largo proceso de construcción que con lis siglos a modificado sus formas y técnicas, la decoración de sus salas e incluso sus funciones.

No obstante siempre fue un referente activo de nuestra historia. El Palau, se emplaza en una zona donde la historia de la ciudad reconoce el foro romano o la basílica visigótica y la mezquita árabe. Y más tarde, tras la conquista de Jaume I, cerca de allí se alzaba la Seo, el Palacio Arzobispal y las grandes casonas o palacios de los nobles caballeros que darían nombre a la calle.

El Palau de la Generalitat Valenciana
El Palau de la Generalitat Valenciana

Su edificación debe entenderse como un vasto proceso parejo a sus funciones como sede de diversas instituciones, lo que ha supuesto una mezcla de estilos difícil de encasillar como conjunto.El Palau tuvo su origen en la casa de un noble, a la que se fueron añadiendo otras vecindades, que la historia convertiría primero en sede de la Diputación de la Generalitat del Reino de Valencia, máxima institución foral de los valencianos; más tarde, con la pérdida de los fueros, aquí se asento la Audiencia Territorial, a partir de 1751, hasta 1923 en que se instaló la Diputación Provincial.

En 1978, con la aprobación del régimen preautonomico, la Presidencia del Consell se acomoda en el Salón Dorado y cuatro años después, en 1982, se aprueba el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana y el Palau acoge las dos máximas instituciones de los valencianos: les Corts y el Consell.En 1984, les Corts toman posesión de su nueva sede en el cercano Palacio de Benicarló, y la Presidencia de la Generalitat se queda definitivamente en el Palau.

En 1931 es declarado Monumento Histórico-Artistico Nacional, y en 1975, la Diputación instituye el conjunto que se levanta a su alrededor como Conjunto Histórico Artístico Provincial con el fin de evitar su degradación y a su vez afianzar oficialmente la última gran reforma del edificio, 1942-1951.La consolidación de la Generalitat como primera institución de los valencianos, así como las necesarias reestructuraciones en el orden funcional y de seguridad del Palau han alcanzado un equilibrio entre los menesteres de una administración moderna y la dignidad propia de nuestra autonomía.

El barrio de la Seo, en el centro histórico de la ciudad, acoge varios de los edificios más representativaos de la arquitectura civil y religiosa de la ciudad: las Tirres de Serrano, las torres de Quart, la basílica de la Virgen, la Catedral y el Miguelete, las torres de Sta Catalina, el Palacio de Benicarló, sede de les Cirts, y el Palau de la Generalitat. La plaza de la Virgen, articula los diferentes espacios. De allí parte la calle de Caballeros principal vía de la ciudad antigua donde los nobles tenían sus mansiones, muchas de ellas aun conservadas, muy cerca de las sedes del poder político.

Jardines del Palau Valencia
Jardines del Palau Valencia

En los jardines contiguos al Palau se erigia, hasta el siglo XIX, la antigua Casa de la Ciudad o Batlia, que cedió su nombre a la calle. El Palau y Batlia estaban separados por el callejón denominado de Els Ferros de la Ciudad, hasta que en 1860 fue derribado el edificio de la ciudad, con lo que el Palau se abria a la plaza y sus alrededores se esponjaban; el torreón antiguo quedaba libre de sombras y se asomaba poderoso entre las calles de la Batlia y de Caballeros, a la Plaza de la Virgen…

Por Edelweiss

Edelweiss te cuenta las crónicas de sociedad y sus diferentes movimientos y comportamiento social

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