Dicen que no es bueno recordar el pasado, pero, ¿quien no ha tenido la inquietud de querer conocer la historia de su tierra y la de sus antepasados?.
Las raíces de un pueblo, configuran su base, pero el día a día también hace historia…

Si eres de La Safor, seguro que habrás oído en alguna ocasión u otra la frase: “Eres más delicada que la Delicá de Gandia”.
La Delicada de Gandia, es una historia conocida en la Comunidad Valenciana, que tiene sus orígenes en la ciudad de Gandia, según la leyenda, a esta mujer, que vivía en Gandia, le cayó un pétalo de jazmín en la cabeza y murió al instante.
Realmente hay una explicación a esta historia.
La Leyenda cuenta que aproximadamente en el siglo XV, allá por el 1493, más o menos, vivia en la ciudad ducal una joven y guapa mujer. Un día, unos dicen que mientras paseaba, otros que salia de la Colegiata de misa, el caso es que pasaba por la calle de la localidad y pasó cerca de la entrada principal de la Colegiata y le cayó un pétalo de Jazmín sobre la cabeza falleciendo al instante.
La noticia se difundió rápido por el pueblo, pero se omitia intencionadamente el hecho de que este pétalo de jazmín, que le había caido, pertenecia a uno de los ornamentos del rosetón de la Colegiata de Gandia.
Este pétalo de “jazmín” que impactó en su cabeza pesaba unos 400 kilos.
Desde este momento, se empezó a extender la leyenda sobre esta joven que era tan delicada que le mató un solo pétalo de flor.
Hoy en día la frase sigue usándose, especialmente en la Comarca de la Safor, para criticar a personas que son demasiado escrupulosos o tiquismiquis.
Es común escuchar la alusión a este hecho, por medio de frases o dichos, e incluso se ha dejado plasmar en poemas y piezas teatrales, tanto en valenciano como en castellano. Tanto es que en la ciudad hay un restaurante que tiene como nombre “La Delicá”, en el que se ofrecen platos típicos de la gastronomía de la Costa Mediterránea y del territorio.
Otro de los ejemplos donde se ha utilizado esta expresión es en el nombre de una de las calles de la Ciudad Condal, “El Carrer de la Delicá de Gandia”, se encuentra ubicada perpendicularmente entre la calle “Duque de Carlos de Borja ” y la calle Mayor.

PEQUEÑA HISTORIA DE LA DELICÁ….

La historia documentada nos cuenta que en 1493, llega a España Juan de Borgia o Borja, hijo del Papa Alejandro VI, de la Casa de Borgia, quien por cierto tuvo 10 hijos, entre los que destacaron César y Lucrecia Borgia, pero esto es otra historia.

El duque Juan, una vez tomó posesión de sus dominios en Gandía, casó con María Enriquez de Luna, prima del rey Fernando II de Aragón, el Católico, los cuales tuvieron dos hijos, siendo uno de sus nietos el conocido San Francisco de Borja, IV Duque de Gandía, caballero de la reina Isabel de Portugal, esposa del emperador Carlos V, quien a la muerte de la emperatriz se retiró e ingresó en la Orden Jesuita.

En estas estamos, cuando el escultor Damián Forment, daba forma a una flor de jazmín o acanto, en la portada de la Colegiata, y por un mal golpe se desprendió una de las flores, golpeando la cabeza de una dama que salía de la iglesia.

La joven resultó ser Inés de Catani, italiana de la Lombardía, traída a España desde Italia, ya como amante del Borgia, con la sorpresa de que cuando las mujeres la desnudaron para amortajarla, llevaba puesto un cinturón de castidad,.

Se descubrió que junto a la cerradura estaba grabado el escudo del difunto Duque Juan de Borgia, quien murió en Roma el año anterior, a donde se había desplazado por negocios de familia, y quien portaba la llave del citado cinturón.

La noticia corrió como la pólvora, al saberse que era la concubina del Duque, por lo que la Duquesa viuda María Enriquez, presa de ira, dispuso:

“Ordeno cavar una fosa a cuatro brazas de profundidad bajo la puerta principal de la Colegiata y que la difunta, envuelta en un sudario, sea enterrada allí, sin lápida, para que cuantos entren en la iglesia, hoy Colegiata gracias al Para Alejandro VI, padre de mi infiel marido, pisen el cuerpo de esta pecadora”.

Ilustración: Cuadro del Papa Alejandro VI (Rodrigo de Borgia), obra de Cristofano dell’Altissimo (1515-1605). En la Galería de Uffizi de Florencia.
Fotografía de la Calle de La Delicada en Gandía y de un cinturón de castidad.

Por Edelweiss

Edelweiss te cuenta las crónicas de sociedad y sus diferentes movimientos y comportamiento social

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